Vampiros y Neuronas

Vampire cartoon about restless legs syndrome.

Acerca del síndrome de piernas inquietas.

El sol asomó por la ventana y los vampiros se quemaron. Es un caluroso día de verano.

El humano se sobrepuso a una nueva batalla nocturna y pensó: “Es hora de una merecida siesta matinal. Ahora que estas criaturas no están al fin podré descansar”.

El humano despertó 2 horas después, refrescado. Hoy no sentiría ese sueño que siente todos los días.

Pero luego de un día agotador se acercaba el atardecer. Los vampiros que aman los pies aparecerían nuevamente.

La ansiedad atrapó al humano. Sabía que si se quedaba quieto sería presa fácil.

Hizo lo que pudo: Limpió la casa, hizo ejercicios dentro de la casa e incluso salió a andar en bicicleta, pero por más que se alejara sentía que clavaban colmillos en sus pies cada vez que se detenía.

Finalmente se durmió… apretó los dientes toda la noche y pegó patadas mientras dormía.

Al despertar no recordaba su lucha nocturna, sólo sentía dolor.

Y disfrutó la mañana: Estaban tranquilas sus piernas inquietas.

Hasta el anochecer…