Neuro Bots

Neuro Bots relata situaciones comunes que vivimos a causa de la automatización de procesos. Es distinto a lo que estoy acostumbrado a escribir. Aún así espero disfruten

Chat bot


 Soy María. Dígame su consulta.


Josefina se sentó frente a su computador. Y tecleó.. Soy Josefina Estoy buscando rosas rojas.


 No reconozco ese comando.
 ¿Qué comandos reconoces?
 Por favor teclee algo como. “Métodos de pago” u “Opciones de envío”.
 ¿Cómo voy a pagar o recibir algo que no he comprado?
 No reconozco esa consulta. ¿He solucionado su problema?
 No, por supuesto que no.
 Dígame su consulta.
 María quiero hablar por teléfono con un ejecutivo.
 Para comunicarse con nuestra tienda prefiera canales digitales.
 ¿No hay número de teléfono?
 Para teléfonos vaya a la pestaña productos.
 Quiero dejar un reclamo contra tí María.
 Para dejar un reclamo diríjase a la pestaña correspondiente.
 ¿Dónde eestá eso?
 Las rosas están en la sección plantas.
 Hablo del reclamo.
 Para reclamos prefiera canales digitales.
 Adiós María.
 ¿Puede evaluar mi atención?
 ¿Cuál es la nota mínima?
 Por favor teclee algo como. “Métodos de pago” u “Opciones de envío”.


Cajeros.

Simón fue a pagar su estacionamiento. Había una fila de personas esperando pagar. Se apreciaba demora en el procedimiento. Simón pensaba qué podría hacer tardar tanto a alguien en ingresar el ticket que le dieron al entrar al estacionamiento subterráneo y proceder a pagar. Había intentado comprar una guitarra por internet pero no fue posible. “Es mejor esto que lidiar con ese robot del chat, creo que se llamaba María”, pensaba Simón. Ya era su turno. Para su sorpresa la pantalla del cajero decía.


“Sólo pago con efectivo”. Quien hubiere hecho recién una larga fila sólo traía tarjetas de crédito para pagar. Ahora debía buscar un cajero para retirar dinero. Pulsó un botón que decía a su lado “Información”.


 Hola, ¿En qué puedo ayudar? – Habló una voz del otro lado.
 Mi nombre es Simón. Quiero pagar pero no cuento con efectivo. Puedo pagar con tarjeta o
transferir.
 Sólo está funcionando pago con efectivo.
 Pero debe haber otra forma de solucionarlo.
 Sólo acepta efectivo.
 ¿Dónde consigo?
 No entiendo esa consulta.

 ¿Acaso te llamas María?
 Por favor diga consultas como: “No puedo pagar con tarjeta” o “No he recibido mi vuelto”.
 Quiero hablar con algún ejecutivo.
 Prefiera nuestros canales digitales.
 ¿Al menos me puedes decir dónde hay un cajero para retirar dinero?
 Sugiero contactar un ejecutivo para ese tipo de información.


Dron


Jorge era un dron. Le gustaba volar y tomar fotografías. Un día soleado su dueño, quien fuera un joven humano, lo llevó de paseo a la playa. Jorge estaba emocionado con los bellos paisajes y fotos que podría tomar. Su dueño estacionó el auto, sacó una mochila de la maleta de su vehículo y bajó por una larga escalera a la playa con el dron en su mano. Se lo había regalado su madre para su cumpleaños. Le dijo que lo había comprado por teléfono. A pesar de ser un bello día no se veía mucha gente tomando sol. El
humano se detuvo cuando sus pies tocaron el agua luego de caminar un ato sobre la blanca arena. Era el momento perfecto para emprender vuelo pensó Jorge. Y así fue. El joven sacó de su mochila un control remoto. Al mover una palanca el dron ascendió para luego volar sobre el agua cristalina. Qué agradable sensación de libertad poder moverse de esa manera. El humano giró la palanca de nuevo y Jorge giró a la derecha. Le hubiera gustado seguir su camino recto pero qué más da, él era un dron y
sólo podía moverse hacia donde se le ordenara según se operara el contro remoto. “Aún así prefiero esto que los canales digitales”, pensó Jorge.

Navegador

Gustavo era repartidor. Debía llevar un paquete de un lado de la ciudad a otro. Ël había vivido toda su vida en esta ciudad pero, últimamente con los años la ciudad había cambiado bastante. Ahora había tráfico en las grandes avenidas y se habían construido autopistas que cobraban costosas tarifas por ser transitadas. Gustavo quería entregar rápido en paquete y no pagar de más por transitar. Pensó en activar una aplicación en su celular, ésta le diría en qué calles había mayor congestión vehicular y que autopistas cobraban menores tarifas. El repartidor escuchó una voz desde la aplicación.


 Hola, soy Julio, dígame dónde quiere ir.
 Calle valdivia 234.
 Programando ruta. Calle Valdivia , 178 kms de distancia. Vamos andando, son 2 horas de viaje.
 Espera, eso que me indicas es en otra ciudad.
 ¿Quiere cambiar su destino’
 Sí.
 ¿Dígame la dirección.
 Ya te la dije, la misma.
 No entiendo ese comando.
 Calle Valdivia 234, ciudad de Santiago.
 ¿Quiere ir por la ruta más rápida y cara o prefiere la económica y lenta?
 No hay algo intermedio?
 No entiendo ese comando.
 ¿Cuál me recomiendas?
 Por su tipo de auto diría la económica, creo que no tiene una gran billetera.
 ¿Cómo sabes eso?

 ¿Quiere contactar con un ejecutivo?
 Sí.
 Le indicaré el canal digital correspondiente.

El ejecutivo:


Después de un largo tiempo de espera y digitar números en el teclado de su celular, María por fin logró contactar con un ejecutivo. Ella era una señora que quería comprar un dron para regalar a su hijo. Había intentado comprarlo por internet pero no pudo. Estuvo un buen tiempo chateando con un bot llamado como ella: María. Luego de preferir inevitablemente los canales digitales encontró un número de teléfono en un rincón del sitio web. Ahora hablaría con un ser humano.

 Hola, mi nombre es Silvio. ¿Con quién hablo?
 Hola, con María. ¿Le habían dicho que se llama igual que un dibujante?
 No, supongo que es un nombre común. ¿En qué la puedo ayudar?
 Sí, disculpe. Me desvié del tema. Es agradable hablar con una persona.
 Le comento que yo hablo con personas todo el día y es agotador. Prefiero los robots.
 Usted no ha conocido a la famosa María supongo.
 Sí, de hecho le iba a comentar que tiene el mismo nombre que el robot de nuestra tienda.
 Bueno, y ¿Cómo es la tienda? Parece ser una especie de lugar oculto, sólo accesible a través del sitio web.
 No es muy bonita, sólo una bodega desde que se masificara el comercio en línea. Antes era un agrado caminar por los pasillos. Había preocupación por la estética. Uno se podía sentar a tomar un café.
 Sí, extraño esos tiempos.
 Sí, es verdad. ¿Sabía que me pagan 20 pesos el minuto? Al cajero automático le echan más dinero.
 Sí, supe que ahora son 40 pesos el minuto. Y tiene el descaro de aceptar solamente efectivo.
 A veces me gustaría ser un dron y volar por los cielos.
 Por eso lo llamaba, quiero comprar un dron, modelo Jorge.
 La asistiré de todas formas, pero deberìa preferir nuestros canales digitales. ¿Quiere envío a su
domicilio?
 Sí por favor.
 Está bien, el repartidor se llama Gustavo. ¿Algo más?
 No gracias, ha sido amable.
 Gracias a usted. Si pudiera contestar una encuesta al final del llamado.
 Está bien.


Luego de un sonido habló una voz de mujer del otro lado del auricular.

 Hola, soy Marta. Evalúe del 1 a 7 el canal telefónico, donde 1 es lo peor y 7 lo mejor.
 7, dijo María apretando la tecla correspondiente.
 ¿Por qué no usó los canales digitales?
 Por robots inoperantes como tú, Marta.
 Para reclamos diríjase a nuestro sitio web.

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